De vez envuelta
He vuelto a sentirte entre mis sabanas, abranzándome con el aire de la madrugada,
a respirarte en el aroma que abandonaste en mi piel a la deriva.
a besar tus labios y morder tu barbilla,
a dibujar tu cuerpo con las yemas del mío.
He vuelto a ahogar tus gemidos con mis besos y un rosario de te amos;
a repasar tu cuerpo en orgasmos de rocíos,
a verte quieta y dilatadamente a los ojos y
a escuchar tus te extraños como paladar en mis oídos.
He vuelto a pensarte en cada exhalación y suspiro.
Y al final, de un salto de la cama, te fuiste súbitamente
como una ráfaga de viento en popa,
sin darme el tiempo de un hasta pronto...
Cristián
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